Monday, May 19, 2008

Efectos del pisoteo: compactación y erosión del suelo

El pisoteo del suelo derivado del uso recreativo destruye y dispersa la capa orgánica de éste y provoca la compactación de su parte mineral. Al compactarse, las partículas del suelo quedan con menos poros capaces de retener agua y aire, como cuando se aprieta una esponja. Esto afecta negativamente el vigor y el crecimiento de las plantas.


Por otra parte, al disminuir la capacidad de infiltración por parte del suelo, el agua de lluvia no infiltrada escurre por encima de la superficie y en zonas pendientes se canaliza en forma de pequeños regueros y arroyos. Estos regueros van ahondándose y creciendo, produciendo pérdida de suelo fértil, erosión, inestabilidad de las pendientes e incluso deslizamientos de tierra. Un ejemplo de esto ocurre en zonas pendientes de montaña: a lo largo de la línea pisada del sendero, el suelo se queda desnudo, compacto y concentra las aguas de lluvia. Poco a poco se van creando auténticas trincheras (cárcavas) y este fenómeno, una vez iniciado, continúa por sí mismo debido a la acción erosiva del agua, aunque cese el tránsito por el sendero.

En los caminos frecuentados, el problema se complica porque, debido a la incomodidad de caminar por el fondo de la trinchera, que además puede tener barro o agua, la gente evita el camino y va creando sendas paralelas que a su vez acaban convirtiéndose en nuevas zanjas.
La gravedad del impacto del pisoteo sobre el suelo depende del lugar. Los impactos relacionados con la compactación se producen rápidamente con poco uso: un bajo uso inicial provoca la mayor parte del cambio, en tanto que el uso posterior provoca cada vez menos impacto adicional. Los daños son más graves e irreversibles cuanto mayor es la pendiente, ya que en ella crece la energía cinética del agua, principal agente erosivo.


En zonas más planas empleadas para acampada y picnic, el pisoteo intenso provoca compactación del suelo y pérdida de vegetación, pero en cambio la erosión suele ser escasa.
Los problemas erosivos se agravan con el uso de caballos, bicicletas o vehículos motorizados, porque sueltan y disgregan el suelo en vez de compactarlo.


Durante el invierno, el suelo queda protegido bajo la capa de nieve, siempre que ésta alcance veinte o más centímetros de espesor. La compactación de las capas de nieve poco espesas (por máquinas, motonieves, etc. ) reduce la capacidad aislante de la nieve frente al frío y ello puede afectar a la vida vegetal, bacteriana y animal que permanece debajo durante el invierno.

Impacto sobre la vegetación


El paso repetido de personas y animales por zonas vegetadas afecta a las plantas tanto directa como indirectamente.

· Sus efectos directos sobre la vegetación -roturas de ramas, heridas- reducen el vigor y la capacidad reproductora de las plantas. Las de tamaño más pequeño mueren por efecto del pisoteo continuo.

· De modo indirecto, la compactación del suelo reduce drásticamente la vitalidad de las plantas, al dificultar la penetración de las raíces en el suelo, la aireación y la infiltración de agua. Del mismo modo, la compactación del suelo dificulta también la germinación y el establecimiento de nuevas plantas.

· Indirectamente, la erosión intensa del suelo a lo largo de caminos y taludes en pendientes fuertes, deja al descubierto las raíces de árboles y arbustos, exponiéndolas a la acción mecánica del pisoteo o predisponiéndolas a su destrucción.

· Arbustos y arbolitos son eliminados en el proceso de despejar el camino, habilitar zonas de campamento o para realizar fogatas. Los árboles maduros sufren frecuentes daños debido a diversas acciones humanas, concientes o inconcientes.

· En los lugares más intensamente usados como áreas de acampada, , juegos, el problema más grave suele ser la falta de regeneración arbórea, ya que la mayor parte de los brotes mueren por pisoteo; los arbolitos que sobreviven son cortados para hacer leña o postes para carpas. Por consiguiente, cuando los árboles maduros mueran, no habrá árboles jóvenes que puedan reemplazarlos.

· De una manera general, el pisoteo por personas y animales tiene como consecuencia un cambio en la composición de especies de la flora y, en general, una disminución del número de especies, favoreciéndose la proliferación de las más resistentes a este tipo de uso (palqui).

· La magnitud de los daños a arbustos y árboles depende mucho del tipo de actividades que tengan lugar en el área. Así, por ejemplo, los daños son muy intensos en los descansaderos de grupos con caballos, sobre todo si se ata los animales a los árboles. El pateo del suelo por parte de éstos expone al aire las raíces, que sufren daños mecánicos y pierden resistencia frente a los vientos intensos.

· El peligro más importante que corre la vegetación y el resto del ecosistema son los incendios, provocados generalmente por negligencia de excursionistas y campistas.

· Por último, el coleccionismo y la recolección comercial de ciertas especies han dado cuenta de algunas extinciones y de graves despojos.





Impacto sobre la fauna silvestre

La presencia humana en los espacios naturales produce una amplia variedad de efectos sobre las poblaciones de animales silvestres: cambios en la fisiología, comportamiento, reproducción, niveles de población, composición de especies y diversidad. Pero no a todos los animales les afecta de la misma manera, ya que las distintas especies presentan diversos grados de tolerancia ante las interacciones con los seres humanos. Incluso dentro de la misma especie, el nivel de intolerancia puede variar dependiendo de la época del año, temporada de cría, edad de los animales, tipo de hábitat. Algunos animales se sienten atraídos por la presencia humana, generalmente debido a la posibilidad de conseguir alimento y alteran su conducta en respuesta a ello (zorros, roedores, cabras).

· En general, las especies menos tolerantes a la presencia humana desaparecen de las zonas frecuentadas, en tanto que proliferan las que mejor se adaptan a tales condiciones. El resultado es una disminución global de la diversidad.

· La presencia frecuente de seres humanos en determinadas zonas puede alterar drásticamente la conducta normal de los animales. Por ejemplo, hay especies que desaparecen de la zona, otras modifican sus patrones diarios de uso de la misma (salen sólo mucho después de que se hayan ido las personas o adquieren hábitos nocturnos); otros llegan a habituarse y se vuelven mansos. La disponibilidad de comida humana ha producido alteraciones de los hábitos alimentarios de muchos animales en las áreas recreativas.

· Una parte de las molestias no intencionadas se produce en el transcurso de la actividad de fotógrafos, observadores de pájaros, escaladores, practicantes de parapente y el “todo terreno” y, en general, al transitar fuera de los caminos habituales.

· Otra fuente de perturbaciones es la acampada en lugares críticos para la alimentación de la fauna, o bien en las proximidades de los puntos de agua, especialmente si ésta escasea.

· En muchos casos y debido a las perturbaciones, los animales se marchan de sus territorios de caza, zonas de cría o áreas familiares y frecuentemente se ven relegados a lugares más desfavorecidos (menos recursos alimentarios, menos refugios, peor clima o más elementos de competencia con otros individuos o especies). El balance acostumbra a ser una reducción en la tasa de reproducción.

· Si a la presencia humana se suma la presencia de sus mascotas (perros por lo general), las perturbaciones y molestias a la fauna silvestre son de mucho mayor magnitud que las provocadas por la sola presencia humana.

· Por cada especie animal directamente afectada por las actividades recreativas, son muchas más las afectadas indirectamente por la modificación de sus hábitats. Hay animales que resultan beneficiados a consecuencia de las visitas humanas frecuentes a la montaña, como todos los que aprovechan las basuras y los restos de comida. Sin embargo, todos estos hechos suponen alteraciones exógenas de las condiciones naturales de los animales, que se traducen en la ruptura del equilibrio de sus complejos sistemas biológicos.



Impacto sobre las aguas


· Las actividades recreativas que se realizan en los entornos de aguas de montaña o en ellas mismas (acampada, baño, vadeo, descenso de barrancos, descenso en balsas o kayak) inciden en sus propiedades y en los ecosistemas acuáticos a través de varios mecanismos. Los principales son el incremento de la materia orgánica, la resuspensión de los sedimentos del fondo y la contaminación por basura y productos químicos vertidos.


· Los lagos y lagunas de montaña constituyen ecosistemas muy particulares, en los que la comunidad viva se mantiene en un delicado equilibrio que está dado por las especiales condiciones de temperatura, presión e insolación del medio que las rodea.
En áreas muy frecuentadas, la lluvia y el viento arrastran hacia el agua cantidades de nutrientes y de tierra superiores a lo normal, procedentes del pisoteo del suelo, así como restos fecales y otros residuos orgánicos (detergentes, jabones, restos de alimentos). La gran intensidad lumínica de las alturas contribuye a que este incremento de nutrientes se traduzca en un crecimiento rápido y anormal de microorganismos y plantas acuáticas. Además, la descomposición de la materia vegetal muerta disminuye la concentración de oxígeno en el agua e incrementa la turbidez. Ambos hechos afectan negativamente a muchas especies faunísticas, de tal modo que acaba alterándose la composición de las cadenas tróficas, pues las especies más tolerantes a la falta de oxígeno van tomando el lugar de las más exigentes.


· Las actividades que remueven los sedimentos del fondo en las corrientes y lagos o lagunas poco profundos (baño, remo, vadeo) liberan a las aguas importantes concentraciones de fosfatos y otros nutrientes que se hallaban retenidos en dichos sedimentos, contribuyendo igualmente a la elevada producción vegetal de las aguas. El hecho de removerse los sedimentos tiene otros efectos sobre los seres vivos: las materias finas en suspensión dificultan la visión de los peces y la alimentación de los filtradores, y también puede lesionar los delicados tegumentos respiratorios de sus branquias y agallas; por otra parte, cada vez que los sólidos en suspensión vuelven a sedimentarse, se van alterando una y otra vez las zonas de refugio, cría o alimentación de varias especies acuáticas.


· El tránsito a pie por los lechos de los torrentes puede destruir la vegetación acuática, la micro y macrofauna que habita las aguas, el desove de los peces y anfibios, perturbando el hábitat de los animales.


· Otros efectos del uso recreativo de las aguas pueden ser el vertido de hidrocarburos y aceites procedentes de motores fuera de borda y la contaminación por detergentes y basuras.


· La elevada concurrencia humana puede favorecer la presencia de agentes patógenos en el agua (especialmente en época de lluvias), ya que en las heces humanas se encuentran más de cien tipos de virus, bacterias y protozoos. Por el contrario, los visitantes pueden resultar afectados debido a la contaminación fecal de las aguas por animales silvestres o el ganado.


Bibliografía


· “Manual completo de montaña”. Pepi Stückl y Georg Sojer. Ediciones Desnivel. España.
· “Montañismo. La libertad de las cimas”. Ediciones Desnivel. España.
· “No deje rastro. Cómo disfrutar de la naturaleza sin dañarla”. NOLS. Coyhaique, Chile.
· “El país frágil. Las montañas deben sobrevivir”. Rosa Fernández Arroyo. Ediciones Desnivel. España.
· “Chile andinista. Su historia”. Evelio Echevarría. Ediciones El Mercurio. Santiago, Chile.
· “Historia del Andinismo en Chile”. Gastón San Román Herbage.
· “Ecología del paisaje en Chile central. Estudios sobre sus espacios montañosos”. Eduardo Fuentes y Sergio Prenafeta, editores. Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile.
· UICN Programa de Áreas Protegidas serie Nº2: “Lineamientos para áreas protegidas de montaña”. Comisión de Parques Nacionales y Áreas Protegidas (CNPPA). Sintetizado y editado por Duncan Poore.

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