Thursday, March 22, 2007

3. TIPOS DE CLIMAS

Según Arthur Strahler distinguimos los siguientes tipos de clima:

Clima ecuatorial lluvioso (Ecuatorial)
Este es el clima que encontramos en la
zona de convergencia intertropical (ZCIT), en torno a los 10º de latitud alrededor del ecuador. Está dominado por las masas de aire ecuatorial cálidas y húmedas, pero también encontramos masas de aire tropical marítimo. Es un clima lluvioso todo el año, las lluvias suelen ser fuertes y de carácter convectivo. Se superan los 2.500 mm al año. Puede haber algún período más seco, debido al desplazamiento de la ZCIT. A lo largo del año encontramos una notable uniformidad térmica, en torno a los 27º C. En la clasificación Koeppen Af.
Las zonas representativas son: la cuenca del Amazonas y del Congo (
África), y las Indias Orientales, desde Sumatra hasta Nueva Guinea.

Clima monzónico y de los vientos alisios en el litoral (Monzónico)
Este es un clima que se encuentra entre los 5º y los 25º de latitud. Está dominado por las
masas de aire tropical marítimo, cálida y húmeda que proceden de los bordes occidentales de los anticiclones subtropicales. Tiene una estación seca muy marcada y un máximo pluviométrico que se alcanza cuando está cerca la ZCIT. Tiende a darse en el este de los continentes y se potencia cuando hay un obstáculo orográfico que obliga a elevarse a las masas de aire. Es un clima muy lluvioso, en torno a los 2500 mm, y con escasa oscilación térmica, entre 25 y 27 ºC. En la clasificación Koeppen Am y Af.
Las zonas más representativas de este tipo de clima son: el Asia sur oriental, en
Norteamérica la zona Florida y el golfo de México, América central y el Caribe y Madagascar en África.

Clima tropical seco y húmedo (Tropical)
Este clima se encuentra entre los 5º y los 20º de latitud (10º y 30º en Asia). Los
centros de acción son: la ZCIT y las altas presiones subtropicales. Las masas de aire que le afectan son ecuatoriales, y tropicales marítimo y continental. Se caracteriza por tener dos estaciones muy marcadas: una seca y otra húmeda. La estación seca se da cuando el sol está bajo en el horizonte a mediodía y la húmeda cuando está alto. Las lluvias dependen de la posición de la ZCIT. En la clasificación Koeppen Aw y Cw.
Las zonas representativas de estos climas son: India, Indochina, el
oeste de África, Suramérica en las regiones periféricas del Amazonas y Australia.

Clima tropical seco (Desértico)
Este clima se encuentra entre los 15º y los 25º de latitud. Ocupan las regiones manantiales de las
masas de aire tropical continental, es decir, las células de las altas presiones. Las masas de aire son estables y secas; y la insolación muy fuerte. El ciclo de temperaturas depende de la posición relativa del sol. En él se encuentran las regiones áridas e hiperáridas, aunque en zonas de transición encontramos algunos meses en los que llueve. La amplitud térmica diaria es muy contrastada; pero la anual no. Suelen darse fuertes vientos que dificultan la colonización vegetal. En la clasificación Koeppen BWh y BSh.
Las zonas representativas son el
Sahara en África, Arabia, el desierto australiano y pequeñas regiones de Sudáfrica, Suramérica y México.

Clima subtropical seco (Desértico)
Este clima se da entre los 25º y los 35º de latitud. En realidad no es otra cosa que una extensión hacia el norte del
clima tropical seco, pero la precipitación es mayor y la amplitud térmica anual también. Está dominado por las masas de aire tropical continental, pero en las épocas en las que la posición relativa del sol es más baja pueden llegar masas de aire polar continental o marítimo. En la clasificación Koeppen BWh y BSh.
Las zonas típicas de este clima son: los desiertos del
sur de Estados Unidos, el norte de África, el Próximo Oriente, las regiones meridionales de Australia y Sudáfrica, y la Pampa y Patagonia argentinas.

Clima subtropical húmedo (Chino)
Este clima se encuentra entre los 20º y los 35º de latitud, y se da en las fachadas orientales de los continentes. Está dominado por las
masas de aire tropical marítimo, cálidas y húmedas que surgen en el sector occidental de los anticiclones subtropicales, pero también llegan masas de aire polar continental, frío y seco, con las variaciones del frente polar. En realidad es una extensión hacia el norte del clima monzónico y de los vientos alisios en el litoral, pero con advección de aire polar. El carácter marino de las masas de aire tropicales provoca abundantes lluvias en verano, la mayoría de ellas de tipo convectivo. Son frecuentes los huracanes, en otoño. En la clasificación Koeppen Cfa.
Las zonas representativas de este clima son: el sudeste de Estados Unidos, el sur de China, Formosa (Taiwán ) y el Japón, Uruguay y las zonas próximas de Brasil y Argentina, y la costa oriental de Australia.


Clima mediterráneo
El clima mediterráneo se da entre los 30º y los 45º de latitud y en el oeste de los continentes. Se caracteriza por tener inviernos relativamente húmedos y veranos secos, resultado de las variaciones del frente polar y las altas presiones subtropicales. Estos son los
centros de acción principales que dominan el clima. Las masas de aire que encontramos son de tipo tropical marítimo o continental y polar marítimo. Las masas de aire polar marítimo dominan en otoño e invierno y también en primavera. Son responsables de la mayor parte de las precipitaciones en este clima. Las estaciones más lluviosas son las intermedias, otoño y primavera. Especialmente en otoño, se pueden dar lluvias torrenciales provocadas por la acumulación de calor en las masas de agua durante el verano, y la llegada de gotas frías polares. En invierno pueden aparecer, localmente, anticiclones térmicos. Las temperaturas son suaves durante todo el año, con poca amplitud térmica anual (unos 15 ºC), sin embargo las condiciones topográficas pueden variar estos parámetros y encontrarnos con un clima más seco y frío; de inviernos secos y fríos y veranos frescos, aunque siempre dentro de las condiciones generales. Lo más significativo del clima son los tres o cinco meses de aridez en el verano; cuando está bajo el dominio del anticiclón subtropical. En la clasificación Koeppen Csa y Csb.
Las zonas representativas de este clima son: el entorno del Mediterráneo de
Europa y África, en Norteamérica California central y meridional, Australia sur occidental, la costa chilena en el entorno de Santiago y la región de Ciudad del Cabo.

Clima marítimo de la costa oeste (Oceánico o Atlántico)
Este clima se da entre los 35º y los 60º de latitud, en las costas occidentales de los continentes. Está dominado por los
centros de acción del frente polar y las altas presiones subtropicales. Las masas de aire que dominan son de tipo polar marítimo, que trae el frente polar, frío y húmedo. La acción del anticiclón subtropical se reduce a algunos días en verano, que es la estación con menos lluvias. El resto del año las precipitaciones son abundantes, aunque se alcanza el máximo pluviométrico en invierno. Las temperaturas son frescas pero suaves, y la amplitud térmica reducida. En la clasificación Koeppen Cfb yCsb.
Son zonas representativas de este clima:
Europa, la costa oeste norteamericana, Nueva Zelanda y el Chile medio.

Clima seco de las latitudes medias (Continental)
Este clima se desarrolla entre los 35º y los 55º de latitud, en el interior de las grandes masas continentales, alejado de la influencia de las masas de aire polar marítimo. También está afectado por las oscilaciones del frente polar pero las
masas de aire que dominan, casi en exclusiva, son del tipo polar continental, frías y secas. En invierno queda bajo el dominio de un potente anticiclón térmico, origen de masas de aire polar continental, que también actúa en verano. Las lluvias son esporádicas y se deben a la advección de aire polar marítimo ocasional, que puede tener lugar en verano. El verano es la época más lluviosa. Sin embargo, este clima es seco. Los inviernos son fríos y rigurosos, y los veranos pueden ser calurosos. La amplitud térmica anual es muy acusada, y puede serlo también la diaria. En la clasificación Koeppen BWk y BSk.
Las zonas representativas de este clima son casi exclusivamente del hemisferio norte: las
zonas centrales de Norteamérica, Europa y Asia.

Clima continental húmedo (Continental)
Este clima se encuentra entre los 30º y los 35º de latitud tanto en el este como en el oeste de los continentes, aunque apenas se encuentra en el hemisferio sur. En realidad es la transición entre el
clima marítimo de la costa oeste (o el clima subtropical húmedo), y el clima seco de las latitudes medias. Se encuentra en la zona de actividad del frente polar por lo que le afectan las masas de aire polar continental y ártico, pero también tropical marítimo, que son las responsables de la mayor parte de las lluvias, por el efecto monzónico. En Europa estas masas de aire son del tipo polar marítimo. Las precipitaciones son copiosas, y las temperaturas frías y contrastadas. Puede tener veranos cálidos y lluviosos e inviernos fríos y relativamente secos. Esta tremenda oscilación térmica se debe a la advección de masas de aire tropical y ártico. En la clasificación Koeppen Dfa y Dfb.
Las zonas representativas de este clima son el
este de Estados Unidos y sur de Canadá, el este de China, Corea y Japón y Europa central y oriental.

Clima de los bosques boreales (Boreal)
Este clima se encuentra entre los 50º y los 70º de latitud, sobre todo de latitud norte ya que en el hemisferio sur apenas lo encontramos en algunas islas. Ocupa las
regiones manantiales de las masas de aire polar continental que alimentan el frente polar. Los inviernos son largos y rigurosos, y los veranos cortos y fríos. En invierno llegan masas de aire ártico y en verano polar marítimo. El verano es la estación más lluviosa. Pero en general las lluvias son pocas y casi siempre en forma de nieve. En la clasificación Koeppen Dfc, Dw y Cfc.
Las regiones más típicas de este clima son: Eurasia desde el
norte de Europa hasta el Pacífico, por Siberia, y Norteamérica desde Alaska hasta Groenlandia.

Clima de tundra
Este clima se desarrolla entre los 60º y los 75º de latitud. Ocupa las franjas costeras ártica y antártica, y está dominado por las
masas de aire polar continental y marítimo y ártico. Se dan frecuentes tormentas ciclónicas. Los inviernos son largos y rigurosos. No hay un verdadero verano, aunque sí una estación, muy corta, algo más suave. Las precipitaciones son siempre en forma de nieve. En la clasificación Koeppen ET.
Los países representativos de este clima son: la vertiente ártica de
Norteamérica, Europa y Siberia, la costa de Groenlandia y la costa antártica.

Clima del casquete polar (Polar)
Este clima se desarrolla entre los 65º y los 90º de latitud. Son las regiones manantiales del aire ártico y antártico. Se sitúa en los
inlandsis y tiene temperaturas muy bajas durante todo el año, siempre por debajo de 0 ºC lo que provoca un descenso del aire por causas térmicas y una fuerte inversión térmica. Se dan fuertes ventiscas superficiales. Las precipitaciones son escasas pero siempre en forma de nieve, que no se derrite. En la clasificación Koeppen EF.
Las regiones típicas de este clima son los casquetes polares ártico y antártico y el inlandsis de Groenlandia.
La biocenosis es virtualmente imposible, no hay ni suelo, ni vegetación, ni fauna, salvo bacteriológica.


Climas de montaña
Las montañas tienden a tener condiciones climáticas diferentes del clima zonal donde se encuentran, debido a un descenso de la temperatura con la altura. El
gradiente térmico negativo de 0,5-1 ºC cada 100 m supone un aumento de la humedad relativa del aire y la presencia de lluvias orográficas abundantes en la vertiente de barlovento; y menores en la vertiente de sotavento. La orientación con respecto a los vientos dominantes y el sol es de trascendencia vital. También reciben una mayor insolación y un régimen de vientos específico, creando un topoclima diferenciado. Sin embargo, los centros de acción, las masas de aire y los frentes que le afectan son los mismos que en el clima zonal.

El efecto que estas diferencias de temperatura y humedad tiene en la distribución altitudinal de la vegetación es trascendental. En la cliserie se suelen diferenciar cuatro pisos: basal, montano, subalpino y alpino, situados a diferentes alturas y con diferentes espesores según las distintas montañas y orientaciones. En realidad la cliserie es la sustitución de una comunidad de plantas por otra debido a un cambio en las condiciones del clima. Se puede producir en un mismo lugar a lo largo del tiempo, o por los cambios que introduce en el clima la altitud de una montaña. Antiguamente se decía climaserie.

El clima de montaña tiene una especial importancia en Europa. Aunque no tiene montañas muy altas, sí son montañas muy humanizadas y de gran importancia económica y ecológica. En una montaña mediterránea, por ejemplo, podemos encontrar en la cliserie: bosque mediterráneo, en el piso basal; robledal, en el piso montano; bosque de frondosas en el piso subalpino; y coníferas y pradera alpina en el piso alpino. Este hecho hizo creer a muchos geógrafos y naturalistas que el clima observable en altura, en una montaña cualquiera, era reflejo local de la variedad climática latitudinal. Sin embargo, esto no es cierto. Hay que tener en cuenta que los procesos morfogenéticos de unos pisos interfieren en los otros, sobre todo en los inferiores, pudiendo borrar las huellas de esta gradación. Lo que sí parece observarse es que el descenso de temperatura y el aumento de la humedad con la altura, provoca una cliserie en la que están representadas progresivamente las especies menos termófilas y con mayores exigencias de agua que permite la biocenosis zonal en la que se encuentra enclavada la montaña. Pero también las especies adaptadas a los peores suelos, ya que la pendiente genera fenómenos de migración de los coloides, empobreciendo los suelos en altura.

Las montañas que se encuentran en climas de transición, o entre dos biocenosis, presentan en su cliserie especies de ambas biocenosis, y generalmente se reparten los suelos orientados a solana y umbría. Es el caso típico de la montaña mediterránea.
También es cierto que las variaciones climáticas del pasado conllevaron una distribución de la biocenosis diferente, y han podido quedar, de manera residual, en los lugares montañosos más favorables, enclaves de una biocenosis en otra. Estos enclaves se mantienen de forma precaria alimentándose a sí mismos, y una ligera degradación del entorno puede hacerlos desaparecer sin posibilidad de recuperación.


Breve historia del clima
Sabemos, por las
huellas que han dejado en el relieve, que el clima de la Tierra ha sufrido variaciones climáticas muy importante, las cuales han provocado épocas muy frías en las que los hielos descendieron por debajo de los 35º de latitud y épocas muy cálidas en las que los hielos permanentes desaparecieron del planeta. Se dice, normalmente, que estos son cambios del clima, asumiendo que el clima es algo constante y que esos episodios son anomalías. Yo prefiero hablar un clima que tiene variaciones en períodos geológicos pero que nunca deja de ser el clima de la Tierra. De esta manera no podemos asumir que el clima actual, el que hemos tenido los últimos doscientos años, el clima sobre el que se ha construido la revolución verde y el modelo de vida actual, sea constante, ha de variar naturalmente, bien hacia un calentamiento, bien hacia un enfriamiento general, el problema es saber el momento del ciclo en el que estamos. Para ello, en el estudio de los paleoclimas, veremos cuáles han sido las variaciones climáticas históricas que conocemos, y cuáles son sus causas; y, sobre todo, habrá que analizar el problema del óptimo climático.

Los paleoclimas
Causas de las grandes glaciaciones
*
Las edades del hielo *
Variaciones durante el postglacial Holoceno *
El calentamiento global en la actualidad *
La atmósfera primitiva
El problema de la atmósfera primitiva
*
Teoría de Urey *
Teoría de las tres atmósferas *
Teoría de las cuatro atmósferas *
El papel de los gases invernadero en la atmósfera primitiva *
El problema del oxígeno en la Tierra *
Teoría sobre el origen del oxígeno en la Tierra *
El origen del agua en la Tierra *
Teorías del origen del agua en la Tierra *
¿Cómo y porqué comenzó a llover? *

Consecuencias del cambio climático

Seguramente el «cambio climático» es el tema, del que podemos hablar, más recurrente en la prensa actual. Quizá por ello esa uno de los problemas de los que se ocupan los políticos. A poco que uno sepa algo sobre el clima enseguida nos damos cuenta de que la mayoría de los periodistas que hablan sobre el cambio climático no saben de lo que hablan. Normalmente confunden tiempo y clima y se preocupan por el cambio climático cuando hay unos valores excepcionales en el tiempo diario. Pero hablemos seriamente de qué consecuencias tendría el cambio climático.

Para empezar hay que determinar si hay cambio climático o no, y qué significa esto. Como sabemos hay dos definiciones antagónicas de clima: el estado medio de la atmósfera y la sucesión de tipos de tiempo en ciclos anuales. Sabemos, también, que según esta definición no se ha producido un cambio de clima en ninguna parte del mundo. Sólo se puede hablar de cambio si tenemos en la mente la antigua concepción del clima como el estado medio de la atmósfera. Sabemos que los climas se definen entre unos umbrales máximos y mínimos y que si no se rebasan esos umbrales no hay cambio climático. No obstante, es innegable que en los últimos años ha habido un corrimiento de la sucesión de tipos de tiempos que presenta valores que tienden a estar más cerca de estos umbrales, lo que quiere decir que presentan unos valores más extremos (sin llegar a modificar el clima). Así pues, no debemos de hablar de cambio climático como cambio del clima, sino de cambios en el clima; en el que tenemos.

Aquí no nos interesan las acusas de este cambio, se produce y punto, lo que nos interesa analizar es qué consecuencias ha de tener este cambio.
Como todo fenómeno geográfico las consecuencias del cambio climático dependen de la escala, en este caso de la escala temporal, ya que hablamos de un cambio climático global. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el planeta? Es evidente que ninguna. El planeta existirá incluso sin atmósfera. Para él el cambio climático es irrelevante. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para la vida? Es evidente que ninguna. La vida comenzó con otra atmósfera en la Tierra, ha sobre vivido a todos los cambios de clima que en la Tierra han sido, adaptándose sin problemas. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el ecosistema mundial actual?


Aquí empezamos a encontrar interacciones de importancia entre el clima y las especies naturales. Si al final el cambio de clima no se produce la distribución de las especies no variará, pero se tenderán a fortalecer las especies secundarias de cada biocenosis que estén más adaptadas a las condiciones extremas. Si el cambio de clima se produce esto significará una rápida redistribución de las especies naturales, comenzando por las más oportunistas y las más amoldables. Habrá un importante estrés climático, pero al final se habrá de alcanzar un nuevo sistema de equilibrio en el que quizá desaparezcan ciertas especies, pero en el que se favorecerán otras.

¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el ser humano?
La capacidad de adaptación del ser humano al medio está sobradamente demostrada. Incluso ha conseguido sobrevivir, hasta cierto punto, independientemente del clima. Sin lugar a dudas el ser humano se adaptaría a las nuevas condiciones del clima y sobreviviría, como ya lo hizo la especie al «atravesar» la última glaciación. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para nuestra civilización? Si cierto es que no hay duda de que el ser humano sobrevivirá a un cambio de clima también es cierto que esto implicaría una nueva relación con el medio, con lo cual las claves de nuestra civilización deberán de cambiar.

Sospechamos, con cierta seguridad, que ha habido en la historia civilizaciones que han desaparecido, o cambiado tan radicalmente que no son reconocibles, debido a los cambios climáticos que a lo largo de la historia ha habido. No será de extrañar que la civilización occidental sufra cambios similares, por ejemplo buscando formas de aprovechamiento de la energía más eficaces. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el sistema económico actual? En este sentido los cambios en el clima, aunque sean pequeños, han de ser catastróficos.

Debemos tener en cuenta que nuestra economía depende mucho de las previsiones de futuro. Se invierte en función de los beneficios que se confía tener. Si las previsiones no se cumplen tenemos una crisis económica, que puede afectar a una sola empresa o a toda la economía. Estas previsiones se hacen confiando en que las características externas a la empresa se mantienen: políticas, legales, geográficas y etc. Si alguna de estas características falla, el proyecto suele fracasar. Entre estas características se encuentra el clima; que debe de ser regular; lo más cercano a los valores medios históricos que se han venido recogiendo. Así, un empresario agrícola siembra un determinado cultivo porque confía en que la tierra es buena, tiene los medios de cultivo y el clima, normalmente, es favorable. Si ese año hay una sequía la inversión se pierde. Y fíjense que he dicho la inversión y no la cosecha, ya que debido a un mercado mundial y diversificado una mala cosecha en un punto no implica subalimentación en nuestro mundo moderno.

En realidad no sólo las pérdidas de inversiones se han de producir en la agricultura. He puesto este ejemplo porque es el más obvio y porque los márgenes de los cultivos suelen ser muy estrechos; pero también puede haber pérdidas en la inversión en el turismo, si el cambio del clima hace que la región deje de ser un destino favorable, en las redes de comunicaciones, si se ven afectadas por los valores extremos del tiempo, o en la industria, si por un cambio climático pierden los recursos del factor tierra. Lo peor podría ser, de seguir subiendo rápidamente el nivel del mar, que las ciudades costeras, con toda la inversión que hay allí acumulada, quedasen inundadas. Así pues, donde más radicalmente incidirían los cambios en el clima serían en nuestro sistema económico capitalista.

Esta reflexión tiene un corolario. Contrariamente a lo que sucede, que los más conservacionistas son los ecologistas, estos deberían estar poco preocupados por el futuro de la vida en el planeta (al margen de que por motivos sentimentales quiera ver un bosque concreto en una determinada ubicación). Quienes deberían ser más conservacionistas habrían de ser los grandes empresarios, pues son sus inversiones las que están en riesgo inminente.

El «terremoto climático»
El problema de los umbrales


Hemos establecido ya que los climas de la Tierra tienen unos umbrales máximos y mínimos y que si no se rebasan no hay cambio climático. También sabemos que en los últimos años ha habido un corrimiento en la sucesión de tipos de tiempos que presenta valores que tienden a estar más cerca de estos umbrales. Haciendo abstracción de las causas, lo que nos interesa ahora es prever cómo se ha de producir el cambio climático.

Si entendiéramos el clima como el estado medio de la atmósfera los cambios climáticos serían paulatinos, apenas perceptibles para la experiencia humana. Sólo notaríamos los cambios comparando la situación sincrónica actual con la de hace miles de años, sin que nosotros hubiéramos notado el cambio. En la concepción genética del clima, que define el clima como la sucesión de tipos de tiempo sobre un lugar determinado y en ciclos definidos causados por centros de acción, los climas tienen un margen de tolerancia en los que continúan siendo el mismo clima mientras no se rebasen los umbrales máximos y mínimos. La consecuencia fundamental de los climas, pues, es la aparición de una serie efectos debidos a esa sucesión de tipos de tiempos: vegetación, posición de los centros de acción, movimiento de la atmósfera, etc. Esto, naturalmente, sin perjuicio de que esa misma tolerancia implique períodos más o menos fríos o cálidos.

Sabemos, también, que la mayor parte de los cambios en la naturaleza se presentan en forma de crisis, y no de forma paulatina. Por ejemplo, la corteza terrestre es estable a pesar de que en un punto concreto por el movimiento de las placas tectónicas se esté acumulando tensión. Mientras esa tensión no rebase el umbral de elasticidad de las rocas todo permanece estable, pero en cuanto se traspasa el umbral se produce un terremoto, un cambio brusco de liberación de esa energía, en el que las rocas encuentran otro equilibrio sin posibilidad de vuelta atrás.
El cambio climático, de producirse, muy posiblemente se presentará en forma de crisis, de terremoto climático. El hecho de que el clima no dependa de los valores medios sino de los procesos atmosféricos, y que estos estén presentes en unas determinadas condiciones de temperatura, humedad, presión, etc., y que esas condiciones aparezcan entre unos umbrales máximos y mínimos así lo hace pensar. A diferencia de lo que vienen afirmando los meteorólogos, que los cambios en el clima son paulatinos y tendrán lugar en miles de años, o como mucho en siglos, yo opino que no.


El clima de la Tierra, y la distribución de los climas en la Tierra, no cambiará mientras no se rebasen los umbrales, pero una vez traspasados comenzarán a actuar procesos que ahora son secundarios, y los procesos que hoy son principales dejarán de funcionar. Por ejemplo, de derretirse los casquetes polares la función reguladora que tienen dejaría de tener lugar, y no volvería ha activarse hasta que se volviese a acumular suficiente hielo, pero para eso el enfriamiento debería de venir de otro fenómeno climático. Algo similar sucedería con la variación de la corriente del Golfo o el fenómeno de El Niño.

De esta manera, una vez rebasados los umbrales climáticos los cambios no serían paulatinos, sino repentinos. Repentino, en términos climáticos quiere decir unas pocas décadas. En el transcurso de la vida de un hombre se verían cambios bruscos y palpables, e implicarían la total redistribución de los climas de la Tierra. Es a esto a lo que, poéticamente, podríamos llamar terremoto climático, ya que la vuelta atrás no sería posible. Además, rápidamente se alcanzaría un nuevo equilibrio que, este sí, duraría miles de años.

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